Emprender sin Dinero es Posible

Emprender sin Dinero es Posible

Emprender sin Dinero es Posible… pensarás que solo escribo estás líneas para tomar tu tiempo y echarlo a perder, sin embargo, no es así.

Como buen lector, sé que haz visto o interpretado este mismo título en otros blogs, en donde siempre señalan que montar un negocio sin dinero se puede hacer, pues… yo te lo confirmo; soy fiel prueba de que se puede tener un negocio sin la necesidad de tener varios miles en tu bolsillo, solo es cuestión de que te enfoques en qué, el cómo y el cuándo. Te gafo este señalamiento, porque al contar con poco o casi nada de dinero, debes cuidar muy bien tus recursos y optimizarlos lo mejor posible.

 

Yo inicié mi negocio con el ahorro de mis estudios de máster, y hoy día he recuperado y duplicado mi inversión

Tal cual como lo haz leído. Fue una dura decisión, ya que me encontraba estudiando una especialización en alta gerencia y tenía compromisos que cumplir (pagar la mensualidad de la universidad), así que arriesgar ese dinero comprometido, no fue tarea fácil, pero… mi pasión por tener mi propio negocio y la oportunidad latente que tenía frente a mí, no la podía dejar pasar, así que decidí emprender con el 2% de lo que requería un negocio de esa categoría en mi país, para lograr así presencia y estabilidad en el mercado.

 

Fueron 15 días desde que la decisión fue tomada, para poner mi emprendimiento en marcha

Esos días fueron los mejores porque el entusiasmo y las ganas de llevar a cabo mi emprendimiento al éxito sobrepasaban los límites imaginados.

Inicié con un plan muy vago por la falta de tiempo y a la vez de experiencia, por lo que aconsejo planificar e investigar muy bien lo que desean hacer, pero no te demores tanto, ya que te puedes perder en el camino y abandonar la idea.

 

Entonces, ¿cuál fue la clave de este éxito para emprender sin dinero?

  1. Optimizar los recursos disponibles que tenía desde el día uno: conocimiento e información del mercado, utilización eficiente de las herramientas de apoyo con las que contaba en casa, gestión oportuna en la búsqueda de contactos (proveedores) y aprovechar al máximo los aportes de personas con buenas intenciones.
  2. Centrarme en lo que se necesitaba: no malgasté el dinero en cosas innecesarias o de menos importancia en el momento de la puesta en marcha de mi negocio, ya que cada centavo era importante.
  3. Aprendí de mis errores y tomé acción inmediata: por no saber el comportamiento del mercado en el que estaba operando, cometí muchos errores que trajeron consigo algunas “pérdidas de dinero”, pero eso no fue motivo para desistir, por lo que continué y con mayor impulso
  4. Cuidé mis ganancias: al ser emprendedora – empresaria, gestioné los beneficios de manera eficiente, pagando los gastos que se originaban y re-invirtiendo el dinero una y otra vez. Recuerda que la inversión es recuperada meses después, dependiendo del tipo de negocio que se realice
  5. Nunca perdí mi norte: siempre me mantuve activa, a pesar de los errores y sinsabores, sacaba fuerzas para mejorar lo que no estaba funcionando, para obtener la fórmula perfecta

 

Espero te motives a soñar, a emprender tu camino y a poner en marcha tu negocio

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